Mía parecía tan irrompible por fuera. Por dentro estaba deshecha. Por fuera era tan dura que Tomás no podía mantener sus ojos en lo de ella.
Dalgo.
No me sale… pienso demasiado al mismo tiempo. De repente me veo sentado frete a vos, sabiendo que es la ultima vez. No sé que decir. Quiero levantarme y sin embargo no hago el esfuerzo, por qué no me puedo ir?
Para mi tampoco es fácil sabes? Yo tampoco la paso bien.
No se te nota te voy a decir.
Solamente estoy siendo sincera con vos. Y también estoy esperando que me digas que no me querés ver mas.
Yo no pensaba decirlo. Y en realidad el que estaba esperando eso era yo.
Yo tampoco pensaba decirlo.