Nunca vi comer a Alf; ahora que lo pienso nunca lo vi llevarse nada comestible a la boca.
Dejando fuera de lugar al gato, que por cierto se llamaba Suertudo; Lucky en algunos capítulos, según criterio del doblador supongo; el pequeño felino quedaba muy divertido colgado de las fauces del foráneo residente de la casa (Tanner?). En algunas oportunidades se podía avistarlo con un tazón de palomitas de maíz que al final de la escena habrían de terminar desparramadas por toda la alfombra y la coffee table de Kate. Entiendo que no podía manchar el disfraz... no sé porque pienso en esto ahora, pero un ser cuya anatomía estaba compuesta por diez órganos de los cuales ocho de ellos eran estómagos debían mantener el apetito del simpático okupa bastante atareado, sin embargo nunca le quedaban restos de comida en su muy velluda cara, razón ésta, que explica muchas cosas que cuando miraba la serie no me interesaban y ahora que no soy tan niño como entonces me hacen reflexionar.
No estarás viendo demasiada tele vos? te lo pregunto de nuevo, no tendrás demasiado tiempo?
Mia siempre lo dejaba de cara con sus remates.

0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada