Tomás Sentía la noche sobre él. Oprimiéndote, ahogándote. Perseguido y atormentado por tus propios demonios que no te dejan respirar y espíritus que molestan, abruman; lo saturan.
Están en su cabeza. Tomás lo sabe. Duelen tanto y se quedarían ahí toda la noche. Si fuera sólo ésta noche -piensa Tomás. Pero todavía no iba a liberarse de ellos; no por ahora. Él lo sabía.
Sé que estás aturdido, estúpidamente aturdido, malditamente aturdido; y es tan complicado pensar en algo mas que dejaste de leer, después de todo los libros dejaron de ser ese refugio que te resguardaba y que quizás ahora encuentres en los discos, pero no tenés ganas de elegir ninguno, abbey road, amnesiac, demon days, da igual...
Estás cayendo desde alturas interminables y ves el suelo acercarse cada vez mas. Cada vez un poco mas; pero estás seguro que sólo es tu cabeza; y esos demonios y espíritus que están atormentándolo esta noche, le decía Ernesto a Florián en el banco azul, -están dentro de él, son parte de él. Están ahí, pero todavía no va a sacarlos.
Eternos, iguales, pasaste los días mientras giraban a tu alrededor y sentías romperte cada minuto. Vuelan a tu alrededor y sacarlos de ahí se está haciendo cada vez mas incomprensiblemente difícil.
Dónde fue todo? Te preguntaban y te preguntabas. Dónde quedó aquello que construiste una vez? Dónde está el amor que tuviste por ella? Volvían a preguntar y volvías a preguntarte.
Sentís la noche sobre vos, oprimiéndote, ahogándote. Perseguido y atormentado por tus propios demonios que no te dejan respirar y espíritus que te molestan, te abruman, te saturan.
Están en su cabeza. Tomás lo sabe. Duelen tanto y se quedarían ahí toda la noche. Si fuera sólo ésta noche -piensa Tomás. Pero todavía no iba a liberarse de ellos; no por ahora. Él lo sabía.
Sé que estás aturdido, estúpidamente aturdido, malditamente aturdido; y es tan complicado pensar en algo mas que dejaste de leer, después de todo los libros dejaron de ser ese refugio que te resguardaba y que quizás ahora encuentres en los discos, pero no tenés ganas de elegir ninguno, abbey road, amnesiac, demon days, da igual...
Estás cayendo desde alturas interminables y ves el suelo acercarse cada vez mas. Cada vez un poco mas; pero estás seguro que sólo es tu cabeza; y esos demonios y espíritus que están atormentándolo esta noche, le decía Ernesto a Florián en el banco azul, -están dentro de él, son parte de él. Están ahí, pero todavía no va a sacarlos.
Eternos, iguales, pasaste los días mientras giraban a tu alrededor y sentías romperte cada minuto. Vuelan a tu alrededor y sacarlos de ahí se está haciendo cada vez mas incomprensiblemente difícil.
Dónde fue todo? Te preguntaban y te preguntabas. Dónde quedó aquello que construiste una vez? Dónde está el amor que tuviste por ella? Volvían a preguntar y volvías a preguntarte.
Sentís la noche sobre vos, oprimiéndote, ahogándote. Perseguido y atormentado por tus propios demonios que no te dejan respirar y espíritus que te molestan, te abruman, te saturan.

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